Poemas


      R.I.P María Juana

   
      Cubrimos el desintegrado cuerpo,
      de la difunta María Juana
      con un austero vestido blanco.

      Con las mismas manos que la mata-mos
      cargamos su ataúd hasta el crematorio.

      Respirando su aroma por última vez,
      inhalamos su muerte,
      y volamos con ella.











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